Pues eso...

lunes, 21 de septiembre de 2009

Ingrese dinero o sepa sobre un acelerador de partículas


Tuuuut, tuuut....

Buenas,
(Voz metálica y nasal). Ahora mismo estoy ocupado, si quiere saber lo que es un acelerador de partículas pulse aquí. Si me debe dinero pulse 4 y podrá anotar mi número de cuenta. Si es así y primero pulsa 6 ya sabrá lo que sale. Si le debo yo dinero he de decirle que yo no soy Hilario, soy su prima. Mi primo murió y me dejó todo su dinero. Ya sabe, si me debe dinero, quiero decir a mi primo, pulse 4.

Graciaaas.Beeeeep.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Cazadores urbanos


Hace un par de días me crucé con él. Pupilas dilatadas. Mirada fija en un punto lejano, sin parpadear. Labios y mandíbula apretados. Músculos en tensión. Andar rápido, al borde de la carrera. La adrenalina casi se podía oler.

Era un tío que iba a perder el metro.

La evolución ha pulido durante miles de años unas habilidades que permitieron a nuestra especie poder cazar, alimentarse, defenderse o huir del enemigo; complejos entramados musculoesqueléticos y bioquímicos, mecanismos de funcionamiento excepcionalmente preciso, decenas de subsistemas y centenares de procesos funcionando en tiempo real y en sincronía, que han garantizado nuestra supervivencia hasta hoy. Y ese hijoputa estaba usando todo ese despliegue para llegar a tiempo a un vagón de metro.

Joder, qué poco respeto. Que el panel marcaba sólo dos minutos para el siguiente, hombre.

martes, 1 de septiembre de 2009

Despieces (I)


"Desde el comienzo de su existencia el hombre se ve obligado a elegir entre diversos cursos de acción. En el animal hay una cadena ininterrumpida de acciones que se inicia con un estímulo —como el hambre— y termina con un tipo de conducta más o menos estrictamente determinado, que elimina la tensión creada por el estímulo. En el hombre esa cadena se interrumpe. El estímulo existe, pero la forma de satisfacerlo permanece "abierta", es decir, debe elegir entre diferentes cursos de acción. En lugar de una acción instintiva predeterminada, el hombre debe valorar mentalmente diversos tipos de conducta posibles; empieza a pensar. Modifica su papel frente a la naturaleza, pasando de la adaptación pasiva a la activa: crea. Inventa instrumentos, y al mismo tiempo que domina a la naturaleza, se separa de ella de más en más. Va adquiriendo una oscura conciencia de sí mismo —o más bien de su grupo— como de algo que no se identifica con la naturaleza. Cae en la cuenta de que le ha tocado un destino trágico: ser parte de la naturaleza y sin embargo trascenderla."

Extracto de El miedo a la libertad (Erich Fromm).